EPITAFIO | *NICANOR PARRA + CABEZADEDOLOR

CABEZADEDOLOR

De estatura mediana,

Con una voz ni delgada ni gruesa,

Hijo mayor de profesor primario

Y de una modista de trastienda;

Flaco de nacimiento

Aunque devoto de la buena mesa;

De mejillas escuálidas

Y de más bien abundantes orejas;

Con un rostro cuadrado

En que los ojos se abren apenas

Y una nariz de boxeador mulato

Baja a la boca de ídolo azteca

-Todo esto bañado

Por una luz entre irónica y pérfida-

Ni muy listo ni tonto de remate

Fui lo que fui: una mezcla

De vinagre y aceite de comer

¡Un embutido de ángel y bestia!

*NICANOR PARRA

EVITAR | *GLORIA FUERTES + CABEZADEDOLOR

CABEZADEDOLOR

Evitar supotancios y soponcios, evitar,

tiquismiquis cortapisas,

forúnculos y asépticos contables,

evitar carcajadas sin sonrisa,

evitarme la alfombra por la cuadra,

evitar detenciones —de la orina—.

 

Evitar fallecer en la oficina,

evitar saludar a levitones evitar,

porque al fin esos, carbones,

de tu ternura harán un sacrilegio.

Evitar levitar —subir, caeros—,

evitar sobre todo estar en cueros

porque ellos tienen palo sin polilla,

evitar situación comprometida.

Evitar no tener más que una tiña,

evitar violentas contusiones.

Provocar-evitar nuevos amores.

Evitar. ¡Evitar lo Inevitable!

 

Por eso y a pesar yo mando un cable,

a todos los países de habla humana:

 

Evitad. Evitad por la mañana

lo que ya por la tarde será tarde.

Evitar, que la cosa está que arde,

evitar que la muerte te lo evite.

—Evitar no es cobarde es necesario—

(antipoético tal vez pero instintivo).

Evitar. Puedo evitarlo luego vivo

para evitar la muerte inhabitable.

*GLORIA FUERTES

THAT’S THE WAY | *WILLIAM S. BURROUGHS + *TOM WAITS

That’s the way the stomach rumbles
That’s the way the bee bumbles
That’s the way the needle pricks
That’s the way the glue sticks
That’s the way the potato mashes
That’s the way the pan flashes
That’s the way the market crashes
That’s the way the whip lashes
That’s the way the teeth knashes
That’s the way the gravy stains
That’s the way the moon wanes

*WILLIAM S. BURROUGHS

ME MORIRÉ DE UN CÁNCER DE ESQUELETO | *BORIS VIAN

me moriré de un cáncer de esqueleto, seguro

será una tarde horrenda

clara, templada, perfumada, sensual

moriré de una extraña podredumbre

de ciertas células muy poco estudiadas

de una pierna arrancada por la rata gigante

de un agujero negro

moriré de un sinfín de pequeñas cortaduras

o porque el cielo se me habrá caído encima

roto como un gran vidrio

moriré de un grito de alarma

que me reventará el tímpano

de heridas sordas moriré, si no

infligidas a las dos o las tres de la mañana

por asesinos calvos e indecisos

sin darme cuenta moriré

de que me muero, moriré

bajo los restos secos del derrumbamiento

de una torre de mil metros de algodón

o ahogado en un cambio de aceite de motor

pisoteado por monstruos indiferentes

y después por otros monstruos diferentes

y moriré desnudo, o vestido de púrpura

o cosido en un saco con hojas de afeitar

acaso muera despreocupadamente

pintándome las uñas de los pies

y con lágrimas a manos llenas, oh

sí, con lágrimas a manos llenas

me moriré cuando despeguen

mis párpados bajo un sol furioso

cuando a mi oído murmuren lentamente

las peores maldades

me moriré de ver torturar a los niños

y a hombres lívidos que miran boquiabiertos

roído vivo moriré, hasta el hueso

por gusanos en fila como versos

con las manos atadas bajo una catarata

en un triste incendio acabaré abrasado

me moriré un poco, quizá mucho

sin apasionamiento, pero con interés

y, finalmente, cuando todo acabe

me moriré

*BORIS VIAN


[sin embargo, el sátrapa transcendente y promotor insigne de la orden de la gran gidouille, también aficionado a otros menesteres como, por ejemplo, la trompeta, no se murió de ningún cáncer, y mucho menos de esqueleto, sino de un infarto del suyo cardio. sucedió un mil novecientos cincuenta y nueve por la mañana, en la sala de cine le petit marbeauf de parís, durante el preesteno de la adaptación fílmica de su novela de mil novecientos cuarenta y seisescupiré sobre vuestra tumba“, firmada bajo el seudónimo de vernon sullivan. acudió a le petit marbeauf de incógnito, unas gafas con mostacho y un sombrero tal que así, por su mala relación con michel gast, el director de la película. se dice que, siendo boris encargado del guion, entró en disputa con gast y casi se dan de tortas (hay quien asegura que llegaron a las dagas y que incluso voló algún que otro dardo de ballesta), quedando vian fuera del proyecto cinematográfico. sipro, la productora, y michel gast aseguran que boris fue despedido; mientras que boris insiste en que fue él el que dimitió. de todas formas, ese junioveintitrés por la mañana, a boris vian le mordió la curiosidad de saber si habían puesto su nombre en los créditos, la cosa es que nunca llegó a verlos.]

LA MEZCLA | *OLIVERIO GIRONDO

No sólo

el fofo fondo

los ebrios lechos légamos telúricos entre fanales senos

y sus líquenes

no sólo el solicroo

las prefugas

lo impar ido

el ahonde

el tacto incauto solo

los acordes abismos de los órganos sacros del orgasmo

el gusto al riesgo en brote

al rito negro al alba con su esperezo lleno de gorriones

ni tampoco el regosto

los suspiritos sólo

ni el fortuito dial sino

o los autosondeos en pleno plexo trópico

ni las exellas menos ni el endédalo

sino la viva mezcla

la total mezcla plena

la pura impura mezcla que me merme los machimbres el almamasa tensa las tercas hembras tuercas

la mezcla

la mezcla con que adherí mis puentes

OLIVERIO GIRONDO