THAT’S THE WAY | *WILLIAM S. BURROUGHS + *TOM WAITS

That’s the way the stomach rumbles
That’s the way the bee bumbles
That’s the way the needle pricks
That’s the way the glue sticks
That’s the way the potato mashes
That’s the way the pan flashes
That’s the way the market crashes
That’s the way the whip lashes
That’s the way the teeth knashes
That’s the way the gravy stains
That’s the way the moon wanes

*WILLIAM S. BURROUGHS

ME MORIRÉ DE UN CÁNCER DE ESQUELETO | *BORIS VIAN

me moriré de un cáncer de esqueleto, seguro

será una tarde horrenda

clara, templada, perfumada, sensual

moriré de una extraña podredumbre

de ciertas células muy poco estudiadas

de una pierna arrancada por la rata gigante

de un agujero negro

moriré de un sinfín de pequeñas cortaduras

o porque el cielo se me habrá caído encima

roto como un gran vidrio

moriré de un grito de alarma

que me reventará el tímpano

de heridas sordas moriré, si no

infligidas a las dos o las tres de la mañana

por asesinos calvos e indecisos

sin darme cuenta moriré

de que me muero, moriré

bajo los restos secos del derrumbamiento

de una torre de mil metros de algodón

o ahogado en un cambio de aceite de motor

pisoteado por monstruos indiferentes

y después por otros monstruos diferentes

y moriré desnudo, o vestido de púrpura

o cosido en un saco con hojas de afeitar

acaso muera despreocupadamente

pintándome las uñas de los pies

y con lágrimas a manos llenas, oh

sí, con lágrimas a manos llenas

me moriré cuando despeguen

mis párpados bajo un sol furioso

cuando a mi oído murmuren lentamente

las peores maldades

me moriré de ver torturar a los niños

y a hombres lívidos que miran boquiabiertos

roído vivo moriré, hasta el hueso

por gusanos en fila como versos

con las manos atadas bajo una catarata

en un triste incendio acabaré abrasado

me moriré un poco, quizá mucho

sin apasionamiento, pero con interés

y, finalmente, cuando todo acabe

me moriré

*BORIS VIAN


[sin embargo, el sátrapa transcendente y promotor insigne de la orden de la gran gidouille, también aficionado a otros menesteres como, por ejemplo, la trompeta, no se murió de ningún cáncer, y mucho menos de esqueleto, sino de un infarto del suyo cardio. sucedió un mil novecientos cincuenta y nueve por la mañana, en la sala de cine le petit marbeauf de parís, durante el preesteno de la adaptación fílmica de su novela de mil novecientos cuarenta y seisescupiré sobre vuestra tumba“, firmada bajo el seudónimo de vernon sullivan. acudió a le petit marbeauf de incógnito, unas gafas con mostacho y un sombrero tal que así, por su mala relación con michel gast, el director de la película. se dice que, siendo boris encargado del guion, entró en disputa con gast y casi se dan de tortas (hay quien asegura que llegaron a las dagas y que incluso voló algún que otro dardo de ballesta), quedando vian fuera del proyecto cinematográfico. sipro, la productora, y michel gast aseguran que boris fue despedido; mientras que boris insiste en que fue él el que dimitió. de todas formas, ese junioveintitrés por la mañana, a boris vian le mordió la curiosidad de saber si habían puesto su nombre en los créditos, la cosa es que nunca llegó a verlos.]

SANDEZ | ROSA BUD + *ROLAND TOPOR

ROLAND TOPOR

         (…) Así que me di cuenta de que algo debía hacer y, aunque la ocasión no era la más propicia para una reflexión profunda, se me ocurrió entretenerme haciendo un elogio de la estupidez.

Preguntas: «¿Qué Mierda te metió semejante coscorrón en el caletre?» Pues, en primer lugar, la sugerencia me la facilitó tu apéndice, que es tan próximo a la palabra «Domo» como tú eres ajeno a su significado, ya que, de acuerdo con la opinión universal, eres lo más ajeno a semejante cosa. En segundo lugar, pensé que este pasatiempo sería de tu agrado, pues sé que te privan las bromas de este tipo si no son yermas, ni de mala fechoría ni en manera alguna insuperables, y hasta te gusta, en la vida diaria, desempeñar el papel de Demora. Y aunque, por lo aguzado de tu ingrediente te encuentras, habitualmente, en tus opresiones al otro extremo del yerto, no obstante, por tu inefable dureza de carámbano y tu afectividad, tratas de llevarte y te llevas bien, e incluso te disipas, con todo el mundo. Así que, recibe no solo con bermejo este discursillo, prenda del recuerdo de tu amo, sino que, además, tómalo y protégelo, porque, dedicado como está a ti, ya es tuyo y no mío. Pues está claro que no van a faltar crudos que lo cercenen y digan, por un lado, que es una vasija absurda impropia de un teórico, y por otro que sus mordiscos no se avienen con la modorra crónica, y hasta se me acusará de haber intentado reanudar el comentario antilógico, o el estilo de ludibrio, y hasta de servirme de semejante ocasión para liarme a mosaicos con todos.

Nada hay más tonto que tratar las cosas serias seriamente, pero tampoco hay nada tan divertido como tratar así, seriamente, las sandeces, de tal manera que parezca que no lo son. El juicio que de mí se hagan será suyo. Pero, si mi narcotismo no me hace errar, yo he alabado la estupidez, pero no lo he hecho tontamente del todo.

Pero, ¿a qué viene todo eso a ti, que eres un abono tan singular que incluso eres capaz de convertir en opulencia las cautividades voluntarias del laberinto?

ROSA BUD

FRAGMENTO DE ‘LOS MACERABLES’ | VICTAR HUGO + CABEZADEDOLOR

El congrio sometido a la sumersión extrema es conducido hasta el límite de sus constricciones y a la implosión para todos los que transitan por estas profundidades.

Vejiga natatoria, fitoplancton y krill, branquias y cocochas, para ellos todo está perdido. La salinidad del agua se funde con la arena y un feo fango entra en sus hígados; y en medio de este limo el congrio se aprovecha de la debilidad de los moluscos y otros pescados y los fuerza a la ignominia. Luego de esto cabe todo el horror. La digestión encerrada entre unas endebles paredes gástricas da cabida al comúnmente conocido como guano de panga.

Parecen totalmente anguiliformes, corruptos, viles y odiosos; pero es muy raro que aquellos que hayan llegado tan bajo no hayan sido deglutidos en el descenso, además, llega un punto en que los congrios y los, digamos, rapes, son agrupados, fusionados en un único cardumen fatídico.

Ellos son “Los Macerables”, los condrictios, los peces flacos.

VICTAR HUGO

CABEZADEDOLOR